El sector público y la sociedad civil (o no gubernamental) tienen un importante reto que afrontar durante los próximos años. La recientemente aprobada Ley de Dependecia reconoce el derecho subjetivo de las personas dependientes a un importante catálogo de prestaciones sociales. De este modo una importante parte de las personas mayores de 65 años, así como aquellos con discapacidades reconocidas menores de esta edad podrán solicitar en su ayuntamiento -a partir del 1 de enero de 2007- el acceso a estas prestaciones.
La Ley acaba de ser aprobada en el Senado y, como es lógico, resultará practicamente imposible el aplicarla en toda su extensión y complejidad, dentro del mes que apenas falta para que comience el año 2007.
En Novadays estamos ayudando a algunos de los agentes resposables de la aplicación de la Ley a organizar su respuesta a los compromisos que esta Ley les encomienda. El reto, aunque difícil, tendrá un gran impacto sobre las personas -que es lo que cuenta- y por ello intentamos contribuir a que pronto pueda garantizarse de manera efectiva el ejercicio del derecho que la Ley reconoce.